24/02/2010
Leopoldo Vieira
"Me niego a reconocer la existencia de una juventud apática" - Entrevista com Adolf Sauer
“Me niego a reconocer la existencia de una juventud apática, aunque así lo sea. Me sumo hasta hoy en día, a la tan famosa frase pronunciada por el presidente chileno Salvador Allende, 'Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica'. Y ser revolucionario en estos tiempos implica la participación y la organización”.
Esa es la forma en que el paraguayo Adolf Sauer, 20 años, estudiante de Sociología, ver a los(as) jóvenes en su país. Adolf, que aboga por los derechos de los(as) jóvenes desde 2005, habla un poco sobre su experiencia, sobre la situación política en el Paraguay y sobre la situación de los(as) jóvenes en el país. Adolf Sauer
1. ¿En qué organización/movimiento milita? ¿Cuáles son los objetivos de la organización/del movimiento?
Adolf Sauer - En el momento en que se inició este tema del estudio a nivel sudamericano de las juventudes, estuve militando en la Federación Nacional de Estudiantes Secundarios (FENAES). Varias reivindicaciones históricas son mantenidas a lo largo del movimiento, entre ellas la Implementación efectiva del Boleto Estudiantil, libertad de expresión en los colegios, calidad y cobertura de la educación, modificación del sistema de evaluación, entre varios otros. Actualmente mi militancia continúa en la universidad. Desde mi cargo de delegado del curso, e igualmente participando en distintos movimientos independientes apartidizados, las reivindicaciones de la FENAES se siguen manteniendo a lo largo y ancho de esta universidad, sumando muchos otros puntos.
2. ¿Cuándo y cómo empezaste a actuar políticamente? ¿El que motivó a participar?
Adolf Sauer - Al ingresar a la FENAES fue como mi primer contacto con el espacio político. Nunca antes había intentado siquiera participar de alguna actividad parecida. Eso fue en julio del 2005, en plenas vacaciones de invierno, y que participé como representante ya del movimiento en el Seminario por el Derecho a la Educación. Justamente ese año se había modificado el Sistema de Evaluación del primer año del bachillerato, cambio que se iba a implementar progresivamente. Fue un cambio sin aviso, y sin reglas claras en su aplicación. Empezamos en el colegio una campaña interna de repudio, y nos encontramos más adelante que existía una federación de estudiantes secundarios que estaba convocando a una movilización estudiantil nacional. Un estudiante de mi mismo colegio era coordinado ejecutivo de este movimiento y me invitó a participar.
3.Você participa o ha participado en otros grupos? ¿Qué?
Adolf Sauer - Desde el 2005 al 2007 (año en que culminaba el ciclo secundario), fui coordinador ejecutivo de la FENAES. Dicho movimiento estudiantil aglutina a estudiantes secundarios a nivel nacional, con bases en 8 de los 17 departamentos del país. Su objetivo es la movilización permanente de los estudiantes secundarios en torno al fomento de la organización estudiantil en búsqueda de la garantía de sus derechos y la conciencia estudiantil sobre estos derechos consagrados la mayoría de ellos constitucionalmente. Integré como militante el Movimiento de Objeción de Conciencia durante algunos meses en el año 2007. Fui miembro también de la Mesa directiva fundadora de la REAL (Red Estudiantil de Academias Literarias), como presidente de la Academia de Artes, Ciencias y Letras del Colegio Goethe, en el año 2006. Fui miembro igualmente de la Comisión Directiva del Centro de Estudiantes del Colegio Goethe en el año 2007, como Secretario de Cultura.
4. ¿Cómo ves la organización de los (las) jóvenes de hoy?
Adolf Sauer - Hoy en día hay como una profunda división en la juventud, que en cierta forma impide que pueda aglutinarse en grupos de masa, como si se pudo en años posteriores al Marzo Paraguayo. Grandes movimientos históricos juveniles del Paraguay pertenecen a ese lapso post-marzo paraguayo, entre los años 200 y 2004. Hoy no se tiene ese incentivo que constituyó el marzo, como momento y proceso social aleccionador y reconfortante. Un hecho que se pensó que iba a ser similiar al marzo paraguayo, en cuanto a motivación de los(as) jóvenes, fue la victoria de la alianza opositora al régimen colorado que se mantuvo en el poder desde el año 1947 ininterrumpidamente, incluyendo una dictadura militar de casi 35 años. 61 años de gobierno colorado desaparecieron de la faz del Paraguay, sin que el movimiento juvenil pudiera rearticularse e instalar sus demandas al nuevo gobierno progresista y popular. Salvo pequeños focos de movilización fuerte, no existe un discurso unificador en la juventud.
5. ¿Ves diferencias entre las organizaciones y movimientos de jóvenes y adultos? ¿Qué?
Adolf Sauer - De hecho si, y varias diferencias. Tomando mi experiencia, los movimientos juveniles supieron hacer uso de los “nuevos” conceptos de democracia, participación, pluralismo y activismo, palabras que los movimientos sociales tradicionales aún dudan en ponerlo en práctica, o tienen problemas al hacerlo. Cuestiones como la equidad de género, o el respeto hacia la diversidad sexual, son temas aún dejados de lado en la mayor parte del movimiento sindical y el campesino, pero asumidas como propias por el movimiento juvenil, que ya responde a nuevos tiempos.
6. ¿Cómo los movimientos sociales y organizaciones de la sociedad civil están contribuyendo a la democracia y para garantizar los derechos de los jóvenes?
Adolf Sauer - La mera existencia de los movimientos sociales y organizaciones de la sociedad civil son soporte fundamental para una democracia, al constituirse en un estamento más que permite la participación de la sociedad, probablemente no en las decisiones, pero si en las discusiones importantes del país. Y en este país suman bastantes los trabajos realizados en torno al fortalecimiento de la democracia, no así los movimientos que se toman la delicadeza de trabajar con el movimiento juvenil. Poco a poco existe una mayor apertura de dichos movimientos hacia el sector juventud, pero por lo menos hasta el tiempo en que estuve como dirigente secundario, sucedía que no se tomaba tanto en cuenta lo referido al sector juvenil ni las propuestas nuestras.
7. ¿Qué derechos deben garantizarse con más urgencia? ¿Cómo la participación de los(as) jóvenes puede contribuir a eso?
Adolf Sauer - Existen en realidad distintos niveles de derechos que son urgentes que sean garantizados en su totalidad, pero siguiendo acorde a las reivindicaciones históricas del principal movimiento donde milité y dirigí, los derecho más urgentes de implementación real y garantía por parte del Estado y la sociedad, son el de acceso a la educación de calidad y gratuita, derecho a la participación, derecho a la organización y la asociación, a la libre expresión, entre muchos otros, pero que defino éstos como los principales. La única forma que estos derechos puedan ser realmente implementados y garantizados por el Estado Social de Derecho en el que se constituye este país, es la participación y organización de las distintas juventudes, en sus distintos estamentos, pero unificados en torno a la inserción de la agenda juvenil en la agenda pública discutida por los medios de comunicación y las distintas instituciones públicas.
8. ¿Cómo ve usted el gobierno en relación con el juventud de hoy en su país? Existen políticas para los(las) jóvenes? ¿Cómo evalúa los?
Adolf Sauer -Este es un gobierno actualmente de coalición, pero que por lo menos en los papeles mucho se ha trazado sobre la implementación de una política nacional de juventud. La juventud mantiene muchas esperanzas, en que este gobierno progresista pueda solucionar gran parte de los problemas estructurales de este país. Actualmente, por lo menos en torno a protagonismo y trabajo constante, el Viceministerio de Juventud adquirió un rol más importante con las organizaciones juveniles y las juventudes de los partidos políticos, aunque mucho queda por hacer.
Fonte: Portal Juventudes Sul-Americanas
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